Por: Rafael Bolivar Beltré A: Aura Guillermina Méndez (1953)
Este dolor profundo que me hiere como afilado puñal el corazón, es tu amor que brindarme tu no quieres porque no tienes alma ni tienes compasión.
Yo bien lo he comprendido y sin embargo, sigo amandote como nadie te amará, todos dicen que vivo en un letargo y que tu amor jamás mío será.
A mi nada me importa lo que el mundo diga, no me importa lo que de mi quieran decir, es mi anhelo, amarte mientras viva, o adorarte cuando deje de existir.
Que torpe humanidad la que me invita a que te olvide y ame a otra mujer, ella no sabe que para mi eres bendita, que a no ser tu no quiero otro querer.
Más, si mi destino es sufrir por tu cariño aunque en mi alma no anide la falsía, podrás negarme tu amor y tu cariño, pero no que te ame sin llamarte mía.
FIN
[ A ella ]
Yo no se porque pienso en las noches oscuras, cuando veo tus cabellos adornando tu faz, ni se porque comparo cuando miro tus ojos con la fúlgida estela de una estrella fugaz.
No se porque te sueño en mis noches de insomnio, apareces radiante me besas y te vas, te alejas presurosa y mi pecho se agita, mi alma queda triste sin amor y sin paz.
Por Bolívar Beltré
Versos a Monte Bonito
Entre tiempo y distancia… Verte huele a hierba y a colmena, me nace humo de aliento.
Tu saludo estrellado, la ternura de tus amaneceres… El cantar de tus chicharras… El volar de mariposas… Toca en tu huerto. La guitarra del mundo.
Llevas en tu falda, la mañana distinta… Acompaña tu rostro, los reflejos del aire…
Una brisa lenta, siento que calma, Siento me abrazas. Amigo de infancia.
VERSOS A MI MADRE
No es el mismo pasado que ves tu… “mujer de fogones” ni es el mismo perfume que te brindan tus noches…
No hay pasado en los frutos Que te brindan los campos. Porque así tu lo aceptas… Sin hacer reproche.
VERSOS A AMAURY GERMAN ARISTY
¿Por qué no cavar las huellas que pisaron ellos? ¿Por que no sembrar dalias o hileras de cayenas?
Me embrutece la soberbia Y el estruendo de los llantos Que ni siquiera entiendo… Que estoy muriendo ausente.
Tiene hambre, frío, sueño. Sus alas están sucias, destruidas, hace muchos días que no vuela alto. Siempre con hambre, no tiene nada, lo acompaña el sol quemando sus plumas.
En estos momentos esta trabajando y dice uey, uey! le limpio el nido. La señora del nido le dice quítate, no gracias, pobre palomito sin padre, sin madre y sin nido.
Llego la noche el frío destruye lentamente su pico los insultos de la tarde su corazón, siente la necesidad de su madre. Pero el palomito no pierde la fe, porque mañana es un nuevo día un nuevo amanecer. Esta listo para volar mas alto, solo Dios sabe lo que puede suceder.
¡Vuela alto palomito! Yo te acompañare, te presento a mi amigo Dios, confía cree en el.
Autora: Yohanna Victoria Adames Rodríguez
Aquellas cosas profundas que yo apenas entendía, desde que el amor las nombra me parecen cristalinas.
Aqulla frente desierta, aquella frente perdida, está mucho menos sola desde que el amor la habita.
Aquellos pasos sin rumbo, aquellos pasos sin vida, ya tienen rumbo seguro desde que el amor los guía.
Aquel mundo sin objeto, tiene una razón precisa, desde que el amor eterno lo sustenta y justifíca.
Aquella vida de antaño responde a peso y medida desde que el amor confunde su existencia con la mía.
Anónimo
A la memoria de Amaury Germán Aristy La muerte vino a ti como viene la muerte cobarde puta traidora la muerte vino a ti después de asedio después de odio después de persecución vino la muerte y le saliste al frente con la cabeza en alto impoluto ante tanta mugre brillante como ángel la muerte llego y te vencio confabulada con tus enemigos te vencio pero quizás los vencidos fueron ellos o talvez nosotros que nos quedamos sin tu gallardía y tu decoro sin tu valentía y tu integridad sin tu coherencia y tu coraje sin ti te fuiste como el día ahuyentado por la oscuridad de la noche fuiste muro río fusil roca Amaury estés donde estés vives aquí y el mejor homenaje que podemos tributar a tu memoria es ser lo que fuiste tu un hombre de honor. 12 de enero, 2008 en el 36 Aniversario de su muerte.
12 de enero, 2008 en el 36 Aniversario de su muerte. Por Luis Reynaldo Perez
¿Se encuentra mi rostro en el jardín de tus recuerdos? El que sonreía al verla acercarse a mi encuentro El que de noche al mirarla no conseguía el sueño Y terminaba buscando de su piel lo más tierno.
¿Puedes ver tú mi rostro al cerrar los ojos? El que reía o lloraba dependiendo de tu antojo Al que tú comprendías cuando te decía todo Y tus dedos aliviaban el dolor de un enojo.
¿Ocupa mi rostro un lugar en tu mente? El que sentía tu aroma de lejos tan fuerte Que tu humedad sin palabras buscaba como un demente Y siempre con usted dejaba algo pendiente.
¿Dibuja usted mi rostro en un trozo de papel? Deseando momentos que quedaron en el ayer Aguantando el sentimiento para no enloquecer Con mejillas mojadas que inunda tú ser.
Y al mirarme al espejo entiendo que soy yo El que a pesar de los años nunca avanzó Que a pesar de las caras que su alma encontró La huella de su rostro borrar no consiguió.
Por eso le pregunto si usted me recuerda Si al pensar en mí la nostalgia la enferma Si el desespero de no tenerme de penumbra la llena Si esa promesa incumplida le quema… te quema.
¿Entonces dígame que me hizo usted? ¿Por que todavía ocupa todo mi ser? Que por mas que lo intento no lo puedo entender Que fuiste mía solo un verano y jamás te he vuelto a ver.
Por Grey Calderón
Borrare la noche con el magico toque de mis manos y mis dedos seran faro que te guiaran a mi puerto y mi boca sera viento que rozara tu piel tus suspiros seran flores que llenaran mi jardin y en tu vientre dibujare con mis besos una luna que alumbrara la fortuna de tenerte aqui, mujer.
Por Luis R. Perez (LuRePe)
No soy de aquí y lo puedo ver Cuando me levanto en las mañanas a tomar el tren Desayuno en 5 minutos y a obedecer Nada más cuando pienso en ellos es que me siento bien
No soy de aquí, ¿lo repito otra vez? Vecinos sin nombres que viven al otro lado de la pared Del trabajo cansado, arrastrando los pies No se siente lo mismo, que raro es.
Pero como yo también hay muchos más Trabajando, sudando por un bienestar Para un día volver a nuestro mundo natal Y olvidarnos para siempre de este horrible lugar No soy el único, y como yo también lo entiendes Que es más duro este mundo cada vez que uno vuelve Tu mente no es tuya y tu corazón no lo sientes Muñecos, siluetas que te pasan al frente
No tengo 21 años, de eso hace ya tanto tiempo La he pasado bien, pero también he tenido lamentos He visto tantas cosas y he hecho cientos Pero como en mi hogar no, no me encuentro
Tratando de adaptarme a este lugar tan diferente Que a ese empujón en el tren ya soy indiferente Y se me olvidan mis penas cuando llegan los viernes Pero al compararlo, no es lo mismo. ¡Tú me entiendes!
Llegará ese día cuando esté con ellos otra vez Con los que entienden mis chistes y mi forma de ser Donde todo es fresco y es puro el café Donde llueve con sol, y las estrellas se pueden ver
Donde me conocen por quien me dio a nacer Donde la humildad sobresale no importa con quien Donde al final del arco iris hay un tesoro que recoger Donde el paisaje de nubes forma conejos, caballos y un tren
Donde mi despertador es un gallo, un llamado o un chofer Donde la luz es contada y el agua también Donde las lágrimas son saladas y el sudor también Donde en los reyes magos todavía se puede creer
No soy de aquí ni lo quiero ser Y me he prometido que algún día volveré Y solo espero que cuando lo logre, todavía podré Disfrutar de mi campo, mi gente y mi ser.
Por Gregorio (Gray) Calderón
Te quiero aunque no te tengo y muero.
Te extraño como la hoja el árbol y mi piel tus manos.
Te espero como un niño el día de reyes y un jubilado la muerte.
Te quiero aunque no te tengo y muero.
Autor: Luis Reynaldo Pérez
Como barco que se hunde en las aguas del olvido, como pez en el asfalto que no da ni un respiro.
Como amores que agonizan olvidados en el tiempo, como un niño sin juguetes aburrido sin sus juegos.
Como muere cada día cuando el sol se va escondiendo así me muero mujer porque no tengo tus besos.
Autor: Luis Reynaldo Pérez
En la bruma de mis dias la luz de tu pálida mirada sostiene mis pensamientos y por mi rostro imapciente vaga.
Fugaces can las estrellas y tan fugáz es tu sonrrisa que no puede retener en mi mente tan siquiera un poco de tu carísma.
Será porque no te conosco? O acaso porque solo te sueño? Porque intento formar un rostro en mis ansias de tener dueño?
Te vas con la luz del dia y de noche regresas a mi cama no sé si eres la vida o eres parte de mis lágrimas.
Confundo los pesáres y creo que esto es cariño. Pero, Quién acaso ha amado un espejísmo perdido?
Autor: Raynelda
SurCanción
Sur de espinas y de chivos, de guazábara y cambrón, sur profundo, sur lejano vida eres en mi voz.
El sol besa tus entrañas y te quema el corazón, vas bailando como reina con tus ritmos de tambor.
En tus campos vive gente que trabaja con pasión y abonando va los sueños con sus gotas de sudor.
Tus pueblos son esqueletos que se van secando al son del calor y las miserias que te queman la ilusión.
A pesar de los problemas tú sigues luchando hoy como va peleando un hombre para salvar un amor.
Sur de maíz y noche e’ vela, de sarandunga y canción, de chenchen y de cayucos, Liborio, batey y ron.
Sur profundo, sur lejano hoy estás aquí en mi voz y te escribo estas palabras para calmar tu dolor.
Sur profundo, sur lejano Palma Sola y Caracol, sur de sal y de fronteraen mi vida eres voz.
Autor: Luis Reynaldo Pérez
In Memoriam Ernesto "Che" Guevara.
Miro tu fotografía.
Pareces un viejo, pareces un niño, pareces un héroe.
Eres lo que eres.
El ícono de la libertad, el honor y el decoro.
Eres quien eres.
El guerrero, el pibe, el che.
El doctor que cambió jeringas por metrallas.
El hombre que cambió el despacho por la aventura.
Eres el que vino a libertar. Eres Ernesto, el inmortal.
Contribución de Luis Reynaldo Pérez
A Don Rafael Aquiles Pérez Ortiz In Memorian
Vivirás por Siempre
La parca apagó tu estrella de luz refulgente, Apagó tu numen fecundo y veraz, Y quebró tu pluma creadora de imágenes Y apagó tu estro brillante y sin par.
Tu noble figura ahora es un recuerdo Imperecedero en nuestro corazón, Te recordaremos con grato respeto, Y tendrás por siempre nuestra admiración.
Tu alma bondadosa será recordada Por todos aquellos a quien diste pan, Que en sus oraciones pedirán al cielo, Que colme tu espíritu de Paz celestial.
La muerte no podrá borrar tu recuerdo, Ni podrá tampoco tu nombre borrar, Vivirás por siempre en nuestros corazones, Y en nuestra memoria por siempre estarás.
De: Rafael Bolívar Beltré, 25 de julio de 2005
Una mujer celosa, Solo se puede comparar Con las furias de un huracán Ellas no piensan en sus hijos Ni tampoco en el que dirán.
No piensan en la economía del hogar Y rompen todo lo que hay Ellas gozan con destruir el amor Que le han brindado con afán.
Se llevan de todos los chismosos Afirmando las noticias que le dan Sin pensar en los perniciosas Que son las personas Que destruyen un hogar.
Sus amigos no le preguntan: ¿Cómo amanece? Y si se enferman o algo le acontecen No se lo remediarán, y mucho menos Por su casa no se acercarán.
Mi mejor consejo a las mujeres celosas Es que se cuiden de los que les llevan y les traen Porque al fin y al cabo pierden su esposo Y el amor que este le dan Y el cariño que jamás volverán a encontrar.
Del Lic. Aurelio Vicente
Hombre noble, sincero y leal Cuando fija una posición Hay que dejarlo pensar.
Como inteligente y trabajador Estudioso desde joven sin igual Cuando le da gripe Las persianas tiene que cerrar
Su señora Agustina Con una belleza natural Pero aunque Juan se cuide De la gripe Nunca le deja de dar
Del Lic. Aurelio Vicente
Comandante de Abril, tú que supiste Responder al llamado de la Patria herida, Ante tu cuerpo yerto me inclino reverente, Para darte mi eterna despedida.
Con intrépida gallardía tú supiste Defender la Patria tan querida, Con valor temerario tú luchaste Para restaurar la soberanía perdida.
Cuando en Santiago se rendía homenaje A Fernandez Dominguez que murió luchando, En el Matúm se puso a prueba tu coraje, Y tu sangre sus losas fue regando.
Cuan la adversidad te hirió impadiosa Ni con toda su crueldad doblarte pudo, Hoy que tu cuerpo descansa en fria fosa, ¡Comandante de Abril! Yo te saludo.
De Rafael Bolivar Beltre A: Hector Sucre Feliz Rodriguez(In Memoriam)
Me escapé de polizonte En un viaje que iba hacia la luna Y aquí estoy sano y salvo, De todas las cosas malas que algunos humanos han ido en la tierra creando.
Unos dias después miré, Por uno de los grandes hollos Que tiene la capa de ozono Y con tristeza el futuro deterioro Si no paran y siguen haciendole daño, A la naturaleza y a todo lo que ella representa.
De Nixon Alcantara Lebrón
Majestuosas, rígidas, potentes Cual murallas férreas del lejano oriente, Asidas están al sol poniente Esas grandes montañas, de boca sonriente.
Se deleita la vista en dimensión extrema Porque deja al descubierto la hermosura, De bellas lomas que esconden la llanura Para dejar al descubierto laderas, mesetas y alturas.
La vegetación muestra que hubo rica primavera Teñida de un verdor que clamorea, La fertilidad de la tierra que orgullosa Pare sus frutos sanos, ricos y sabrosos.
Allá, a lo lejos, como un mágico espejo escondido Se ve la Presa de Sabana Yegua Que convierte el paisaje en paraíso Llamando la atención de todo aquel que llega.
Cargadas de frutas, el guandul y el café Como nunca se viera, tal preñez, Anuncian una buena producción Que incrementará la economía de la población.
Es tan acogedor, ese bello y frio pobladito Todo el que llega siempre bien se siente, Quedarse allí quisiera para contemplar La belleza sin par de Monte Bonito.
De Ana Teresa Martínez de Beltré
Amaury German Arysty Héroe de abril y de enero, La patria guarda de ti Recuerdo imperecedero.
Luchaste gallardamente, Defendiendo el patrio lar, Y hasta la vida ofrendaste Defiendo tu ideal.
Las armas del enemigo Y su actitud prepotente La pusiste en jaque-mate Con estrellas en la frente.
Fue necesario un ejército Y armas de todo calibre, Para lograr silenciar Tu fusil, ¡Era invencible!
Los laureles del honor Hoy circundan tu cabeza Y la patria se prosterna Para alabar tu grandeza.
Padre Las Casas te honra Y con cívico fervor Te rinde justo homenaje Por tu heroísmo y valor.
Por: Rafael Bolívar Beltré
El llamarte madre me estremece el alma, Se inflama mi pecho de dulce emoción, Se inunda mi alma de amor y ternura, Y con ritmo alegre late el corazón.
Si te llamo madre, mis penas se esfuman, Si te llamo madre, mis dudas se van, Si te llamo madre, se calma mi angustia, Si te llamo madre, se calma mi afán.
Si te doy un beso se endulzan mis labios, Se agita mi pecho y vibra mi ser, Te admiro y te quiero, te amo y te respeto, Por nada del mundo cambio tu querer.
Cuando con tus manos me rozas la cara, Y Siento en mi frente tus labios posar, Te figuro un ángel bajado del cielo, Que mora en la tierra solo para amar.
Que Dios te proteja madre bendecida, Que El colme tu vida de felicidad, Que mientras yo viva te llamaré madre Dándote mis besos de amor y de paz.
De Daniella Freeman Beltré
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